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La personalidad de una marca.
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En el mundo digital de hoy nos encontramos con una cantidad de contenido nunca antes vista. Me atrevo a decir que es la mayor cantidad de contenido por usuario de la historia. Es muy fácil crear contenido. Si no sabes a qué me refiero con esa palabra, bueno, esto que estás leyendo es contenido.

Este mundo digital tiene una particularidad: Cambia todo el tiempo. Sus reglas, su estética, sus opciones, la forma en la que interactuamos. Los creadores de contenido tienen que estar en constante aprendizaje. No vaya a ser que publiquemos hoy un Harlem Shake Challenge y creamos que es novedoso.

Influencers, agencias, autodidactas, todos quieren crear algo que destaque, que se diferencia de su competidor, que sea creativo. ¿El fin? Llegar cada vez a más y más y más (y más) audiencia. Ofrecer contenido novedoso, adaptándose a la realidad digital del momento, es una buena herramienta para ser recordado por nuestro público.

La creatividad se la define como la capacidad de crear soluciones a un problema. Cuantas más encontremos, más creativos somos dicen. Los caminos son infinitos, tanto que a veces es abrumador elegir por dónde empezar. Por ejemplo, Red Bull, la marca de energizantes más conocida del mundo, llegaron al punto de lanzar a un hombre desde el espacio para decirte que son arriesgados ¿Cómo se llega a eso?

“Estoy seguro de algo, no sé por donde empezar” podemos decirnos a la hora de planear la forma en la que le comunicaremos al mundo que nuestra marca existe. De nuevo, los caminos son infinitos, todos distintos. Aquí entra la palabra engagement. No es lo mismo hacer una lista infinita con las características de mi producto a realizar un video aconsejando a los usuarios algo que realmente les sirva en su día a día. Es necesario definir cuánta información queremos transmitir en cada acción.

Una posible solución es dar pasos cortos. Planear, ejecutar y analizar. Repetir este proceso cuantas veces sea necesario. Una cosa es segura: Avanzarás cada vez que lo hagas. No es necesario contratar a LeBron James o lanzar a alguien desde el cielo en la primera acción que realices. Puedes planificar diferentes acciones que estén conectadas con una idea creativa central, la cuál guíe la comunicación de tu marca con el fin de brindarle a tu audiencia pequeñas dosis del mensaje que quieres transmitir.

Tu marca puede hacer muchas cosas, eso es seguro. Si quieres que tu público escuche no puedes decirlas todas a la vez para no espantarlo. Debes empezar de a poco, ganando su confianza y puedes terminar, si tienes el presupuesto, lanzando a alguien desde una plataforma espacial que aterrice en el techo de tu empresa.

Las opciones son muchas. El costo de cada una es distinta. Lo importante es definir por dónde empezar.

Nicolas Franco.

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